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lunes, 15 de febrero de 2010

SABRÉ OLVIDAR


Qué hay tras su mirada.
Si no tuviera ese azul pudiera ser una sombra que da miedo.
Sombra o silencio, no sé, pero da miedo.
Hay que rezar.
Zafiros difíciles de imaginar imitan la esperanza perdida.
Y los mirtos escuchan profecías de amores traicionados.
Oigo ya el silencio dulce de la noche.
Qué me importa, aguantaré.
El reloj de sol lleno de bruma no marca las horas.
Hay que confiar.
Pero cuidado, la Vieja Luna me ha ofrecido granos de granada.

martes, 9 de febrero de 2010

LEJOS DE TÍ


Como en un desierto invernal
muy rápidamente,
las lunas jóvenes
que recogen los últimos colores
de otoño,
ocultan desde su cercanía
la muerte de un viejo árbol.
Es entonces cuando nace encendido,
aquel infinito
que,
acariciado por el azul del recuerdo,
enmudece después de olvidar
lo que ya derraman unos ojos
tranquilos
que saben de dudas y de recuerdos.

Lejos de ti, como una luz sagrada,
una sonrisa trémula
va acariciando
el encuentro
en un rincón casi cerrado
en el espacio reducido
y encontrar en la realidad del momento
capacidad de no ser extraña huella.

jueves, 4 de febrero de 2010

HECHIZO VITAL


Mundo.
Leviatán ha vuelto.
Y escribo en la ojiva del olvido.

Ya se apagan las sombras.
Reposo de muerte.
Garabatos misteriosos al alba.

Indómito miedo me atenaza.
Cerebro roído por la hórrida culpa.
Jamás mi vida rociará su amor.

ES...


Olvidar tus caricias es:
Un silencio religioso.
Vuelo de jilguero.
Llegada del día entre zarzas, sin pisadas.
Es no encontrar camino a la felicidad.
Soportar el camino solo.
Borrar tu recuerdo, es:
Sombras de ciprés.

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